Nacidas como alimento en forma de fritura durante la penuria de la posguerra española en la bahía gaditana, un lugar donde siempre se ha sabido transformar la necesidad en virtud.
Elogio del erizo de mar
Juana Barría Aguiló
Asturias, 2008El erizo es el sol del mar […]. Redondo, frágil, escondido; / Húmedo, secreto y hostil:/El erizo es como el amor”, cantaba Pablo Neruda. Actualmente, los mayores productores de erizos son Estados Unidos, Chile, Canadá y Japón. Y los más grandes consumidores, Japón y Francia. Ambos países importan este delicado producto del mar, pero Japón supera con mucho el consumo de nuestro país vecino. Muchas veces no hay ninguna relación entre el consumo y la producción de un país. Así, por ejemplo, en Estados Unidos, cuyos habitantes no aprecian en absoluto al erizo, hasta los años sesenta su proliferación se consideraba como una plaga que había que eliminar: los erizos se alimentaban de un alga que, para ellos, era muy rentable, sobre todo como abono. Pero, en la década mencionada, los japoneses descubrieron que quedaban muy pocos erizos en el mar que rodeaba sus islas y comenzaron a importados, en cantidades cada vez más grandes, hasta que, para los norteamericanos, los erizos cobraron más importancia que las algas. Los canadienses tampoco son grandes amantes de los erizos y solo los pescan para exportados. La zona más poblada de erizos es la de la Columbia Británica, en el suroeste de Canadá. Allí existen las más grandes concentraciones de Strongylocentrotus franciscanus, llamado erizo rojo gigante. Se trata de uno de los erizos comestibles más grandes; puede medir hasta 18 centímetros de diámetro. En la actualidad, en muchos países, no solo consumidores, sino también exportadores, se recurre a la cría artificial de los erizos, ya que sus poblaciones están disminuyendo notablemente. Los erizos se exportan frescos o elaborados en forma de conservas o patés. En nuestro país es muy apreciado, sobre todo en la costa cantábrica y en algunos lugares de la costa atlántica y mediterránea. En las islas Baleares solo los consumen los extranjeros. En cambio, en Cádiz, son tan aficionados a los erizos que, en vísperas de Carnaval, celebran una fiesta llamada la Erizada. Tiene lugar en el barrio de La Viña, asisten miles de personas y, en la Erizada del año 2006, por ejemplo, se repartieron 400 kilos de erizos, a los que habría que sumar los comprados al margen de la fiesta.


